1. Confort: con la tecnología inverter la temperatura es más estable, y los cambios bruscos de temperatura casi no se sienten.
  2. Ahorro de energía: la velocidad del compresor en los equipos inverter disminuye considerablemente dependiendo de la temperatura deseada, esto significa un ahorro del 20 al 25% de la energía utilizada.
  3. Alargamiento de la vida útil: un equipo con un compresor que trabaja de forma eficaz va a tener una vida útil más larga al resentirse menos.
  4. Economía: un equipo con una vida útil más larga ahorrará costas de mantenimiento e instalación, pues este va a tener menos problemas en su funcionamiento.